Historias del Bucle

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Para leer, para ver, para disfrutar

por Juan José Farías

Simon Stålenhag (1984) es un artista, músico y diseñador conceptual internacionalmente reconocido. Se define a sí mismo como un “especialista en pinturas digitales futuristas centradas en entornos estereotipados del archipiélago sueco”. Una definición un tanto críptica, pero acertada: lo que Simon hace es pintar bucólicos panoramas de la campiña sueca, pero añadiéndoles elementos de ciencia ficción.

Gracias a sus imágenes, tan vívidas como imaginativas, donde se mezclan paisajes escandinavos y americanos con robots, dinosaurios y gigantescos edificios, Stålenhag ha logrado convertirse en uno de los narradores visuales más importantes y seguidos del mundo. Algunos de sus proyectos más conocidos son Tales from the Loop (2014), Things from the Flood (2016) y The Electric State (2017).

EL BUCLE
En 1954, el gobierno sueco comienza la construcción del acelerador de partículas más grande del planeta, en lo profundo del campo pastoral de Mälaröarna. Esta maravilla de la tecnología termina de erigirse en 1969 y es bautizada como Instalación para la Investigación en Física de Alta Energía, aunque los habitantes del pueblo cercano la llaman “El Bucle”. En 1994, finalmente, se decide cerrar el complejo, debido a que su núcleo es demasiado inestable.

Esta es la premisa en la que se basa Tales from The Loop, una historia ambientada en un universo alternativo y contada mayormente en imágenes, con apenas unos cuántos párrafos que complementan las escenas. En ella Stålenhag reúne supuestos recuerdos y notas de su infancia a la sombra de las fantásticas máquinas y los extraños fenómenos que poblaron la zona en los años que la Instalación permaneció activa.

En este fantástico viaje al que nos invita el autor, recorreremos junto con él las anécdotas de una infancia que nunca fue. Por ejemplo, el día en que Simon y su amigo Olof se metieron en problemas con la policía por jugar con un guante que controlaba en forma remota a un robot armado. O cuando un androide con inteligencia artificial se escapó del Proyecto Bucle, escondiéndose en el granero del protagonista. E incluso cómo el continuo espacio-tiempo resultó desgarrado por un fallo en el acelerador de partículas, abriendo una brecha por la que se colaron toda clase de criaturas prehistóricas.

El libro fue un éxito inmediato. Las escenas que mezclan la campiña sueca con extraños robots, vehículos flotantes y hasta dinosaurios invadieron la red. Fue traducido a diversos idiomas, incluyendo una edición en español realizada el año pasado por Martinez Roca.

ENTRE LA CIENCIA Y LA FICCIÓN
Arthur C. Clarke acuñó lo que se conoce como Tercera Ley de Clarke, según la cual «toda ciencia lo suficientemente avanzada, es indistinguible de la magia». Y magia es sin duda lo que destilan cada una de las páginas de estas historias que tienen mucho menos de ciencia que de ficción. Las herramientas que le brinda el género no son otra cosa que eso: herramientas y el escritor sueco las utiliza para reflexionar sobre la pérdida, el amor, la muerte, la amistad, la soledad. Lo bueno y lo malo y lo feo de ser humano.

Sin duda, Historias del Bucle es un libro que no tiene desperdicio y una puerta de entrada ideal a la particular obra de Simon Stålenhag. Pero si no son de leer o no tienen acceso al libro, aún les queda otra posibilidad. Este año, la plataforma de streaming Amazon Prime Video estrenó una miniserie de ocho episodios inspirada en las ilustraciones y textos del sueco y llamada también Tales from the Loop. Son ocho episodios de alrededor de una hora de duración cada uno, lo suficientemente fieles al original como para convertirse en una forma alternativa de acceso a estas magníficas historias.


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